miércoles, 6 de diciembre de 2017

Celebro la existencia

Celebro la vida, con todos sus colores y matices.
Y celebro las muertes, las cotidianas, las contundentes.
Si es que acaso son cosas diferentes
Celebro los infinitos ciclos,
el intenso latido de expansión y contracción
lo que acaba y lo que incia
lo que muere y lo que nace
las imágenes que se descascaran y descubren nuevas capas de realidad
Celebro las lágrimas, las carcajadas y los gruñidos,
los gritos, las sonrisas, los pánicos, las parálisis y las danzas.
Celebro la permanente impermanencia que disuelve la idea de tiempo,
Y celebro el tiempo que marca el paso de los días, los meses y los años recordando en el cuerpo el fin de lo infinito.
Celebro el coraje del corazón persistente en un mundo que tantas veces duda de él.
Celebro la piel.
Y el dolor.
El intenso ardor de la existencia
La completa manifestación
en todas sus facetas, sus nombres y conceptos,
rostros, cuerpos, ideas
encuentros y desencuentros,
La luz que ilumina oscuridades
Celebro la infinita belleza que un día como ayer el calendario me recuerda.
Gracias a todos quienes conforman esta orquesta