lunes, 29 de agosto de 2016

Amadas Hijas, mi Si, es a la confianza

Por Ana María Constaín





Amadas Hijas,

Estamos viviendo un momento histórico en Colombia.

Como país vamos a decidir si el acuerdo de paz que se acaba de firmar se llevará a cabo o no.
Pareciera obvio que decidiremos que sí. Porque todos queremos vivir en paz, al menos aparentemente.

Pero amadas hijas, esto no es tan simple. Con los humanos las cosas suelen complicarse porque muchas cosas entran en juego.
Ustedes ya empiezan a notarlo. Notan como todos en la casa nos amamos y aun así peleamos. Yo con papá, ustedes entre sí, nosotros con ustedes. Nos decimos cosas feas, gritamos, ustedes se quitan los juguetes, o hacen a la otra rabiar solo porque sí. 

Ya les he dicho otras veces que esto no es tan fácil de comprender. Es parte de ser personas. No recordar el amor, no sentirlo a veces, y dejarnos llevar impulsivamente por las emociones que nos inundan.
A veces estas peleas son mucho más grandes. Las personas se hacen muchísimo daño entre sí. A veces se matan y esto abre heridas muy grandes en los que aman a estos que mueren.
Cada vez se hace más difícil recordar el Amor. Nos dividimos en buenos y malos. (Ver: Porque son malos los malos) Aunque a veces no sea tan fácil ver la diferencia, porque todos hacemos lo mismo: hacemos daño al otro. Pareciera que malo es el que empieza primero.

Pero amadas hijas,
En casi todas las peleas todos creen tener la razón. A veces crecen tanto las peleas que hasta es difícil recordar porque fue que empezaron, y aun así es difícil dejar de pelear, porque las personas también sentimos orgullo, miedo, rabia, y muchas veces creemos que si dejamos de pelear entonces perdemos y nos pueden aplastar, maltratar, humillar. ¡Tantas emociones mezcladas!

Entonces amadas hijas,
no es tan fácil decirle Si a este acuerdo,
Que es una manera en la guerrilla y el gobierno están tratando de hacer las paces.

En este acuerdo muchas personas se sentaron a conversar por mucho tiempo y cada uno dijo lo que pensaba, sentía y necesitaba. Muchas veces se contradecían, como cuando ustedes quieren algo y papa y mamá no estamos de acuerdo. Requirió mucho trabajo poder dialogar hasta que se encontraron puntos en común que respondieran a las necesidades más importantes de todos, y lo pudieran escribir en un papel.

Obviamente no podemos quedar todos contentos con todos los acuerdos. Porque como somos todos diferentes, pensamos cosas diferentes. Esto es lo difícil. Para dialogar hay que ponerse en los zapatos del otro. Ver las cosas desde su perspectiva. Aunque yo diría amadas hijas, que se trata más bien de sentir su corazón y reconocer su amor.

Esto es muy difícil a veces. Ustedes lo han sentido cuando les toma tanto tiempo salir de una pelea y calmarse. O cuando después de un rato largo pueden al fin prestar ese juguete favorito, o dejar que su hermana elija el programa. Más difícil aún es volver a ser amigo de un niño que les pegó. O compartir su cuarto con alguna visita que no les cae bien y les dice cosas hirientes. Lo saben porque a veces algunos niños del salón las tratan mal y tienen que seguir viéndolos todos los días. Y también saben que ustedes son a veces las que pegan, son hirientes, egoístas o crueles.

Esta pelea en Colombia amadas hijas lleva muchos años. Más de los que Papá y yo tenemos. Es una pelea enorme. Creo que no pueden imaginarla. Nos ha dolido mucho a todos. A algunos más que a otros porque les tocó vivirla de cerca. Perder a su mamá o a su papá. Tener heridas graves, Perder su casa.

Decir Si o No a este acuerdo es muy difícil porque no asegura que se vaya a resolver la pelea.

Además, solo algunos escribieron este papel, que más bien son muchísimas hojas. Con palabras complejas que no son nada fáciles de entender para todos los que vamos a decidir. Se hablaron temas muy difíciles de los que no todos estamos enterados. Así como cuando ustedes nos oyen a los adultos y no entienden nada. Por eso se decidió que los que si entienden del tema fueran los que lo escribieran.

Ahora todos tenemos que votar, aunque no podamos entender todos los detalles. Así funciona la democracia, para que todos tengamos derecho a decidir por lo que pasa en el país. No es siempre tan buena idea. Pero así es como funciona para tratar de incluir a todos.

Entonces amadas hijas,
Tenemos que votar como mejor podamos. Tenemos miedo porque puede ser que no se cumpla lo que dice el papel, o la pelea siga solo que en puestos de gobierno en donde un malo puede hacer más daño aún. Además, este acuerdo también dice que algunos malos no van a ser castigados por lo que hicieron y eso parece muy injusto. Eso también nos da mucha rabia. Pero es que amadas hijas, ¡habría que castigar a tanta, tanta gente! A veces es más fácil empezar de nuevo. Darles a todos, otra oportunidad. Ustedes saben que las personas podemos ser mejores cuando nos dan otras oportunidades.

Amadas hijas, como ven, no es una decisión fácil y no hay una decisión perfecta.

Yo votaré por un SI.

No es un sí a la Paz, porque creo que las personas aún tenemos mucho que aprender al respecto y me parece que las peleas seguirán.

Es un SI, que apoya a todas las personas que han puesto su presencia, su tiempo, su trabajo y su corazón para llegar a este acuerdo.

Es un SI como voto de confianza a personas que tienen mucha experiencia y conocimiento y que han dado lo mejor de sí para que esto funcione

Es un SI que agradece a todos los que estuvieron dispuestos a sentarse con los que consideran sus enemigos, para escucharse, y tratar de entender al otro, en lugar de seguir peleando

Es un SI a un intento de hacer las cosas de nuevas maneras, intentando usar otros medios que no sea la violencia

Es un SI a reconocer que los malos y los buenos podemos ser todos, si tenemos la oportunidad.

Es un SI a confiar en que como país tenemos con qué reparar, amar, y sanar si nos ponemos de acuerdo y juntamos nuestras fuerzas

Es un SI, más que a perdonar, a ser compasivos. A comprender que todos participamos en ser el país que somos y que, si reconocemos en el otro nuestro dolor, podemos abrir espacio al amor.

Es un SI, a darle luz a la sombra. A reconocer que esa oscuridad que vemos en los que llamamos malos, también puede ser parte de lo que no podemos ver en nosotros mismos.

Es un SI, amadas hijas, a cambiar el foco. Dejar de ver la pelea y empezar a ver las necesidades de todos.

Es un SI incierto. Como lo es todo en la vida,

Porque amadas hijas, aunque creamos que podemos controlar las cosas, esto es solo una ilusión.
Así que es mi SI, que surge desde mi, y puede no tener los resultados que yo quiero.

Pero al final

Es un SI a la confianza, de que este paso dado, es un movimiento que nos invita a pararnos en un nuevo lugar. Dejar de señalarnos y culparnos, y empezar a revisarnos más profundamente porque amadas hijas, somos responsables de lo que creamos en nuestra vida.


Y yo quiero dar un SI a crearnos una vida en donde así sigamos peleando, podamos una y otra vez recordar el amor que somos 

Un SI a una vida en la que confiemos en el enorme potencial de la humanidad.

jueves, 25 de agosto de 2016

A ti...



A ti,

La autora de tantas páginas nunca leídas, llenas de palabras que furiosamente rompen la frontera de la censura y se atreven al menos a plasmarse en un papel, en una corta existencia que el fuego devora para evitarles ser descubiertas.

Sé que borras tantas letras antes de que lleguen a su destino, y te ahogas con todas las voces que quedan atrapadas en tu garganta. Conozco de cerca tus pensamientos secretos, tus fantasías prohibidas, y sé dónde están tus prendas de vestir escondidas.

Nada de ti me es ajeno. Ni siquiera ese universo encarcelado dentro de los límites de tu cuerpo avergonzado que nadie conoce. Estoy al tanto de tus exploraciones tan intimas y culposas que iniciaste desde niña y de tus lecturas temerosas cuando al fin lograbas un tanto de soledad.

He seguido de cerca todos tus impulsos frenados y tus ganas reprimidas y también tus intentos de liberación aplastados por el juicio.

He observado el poder de tu mirada hipnótica, tus sensuales movimientos y tu cuerpo seductor, aquellas noches oscuras que has logrado escabullirte y también soy testigo de la fuerza que escondes cautelosamente.

No es para menos. Has sido quemada en hogueras, repudiada, apedrada, exhiliada y denigrada.

Así que entiendo que te hayas invisibilizado y que prefieras ser pequeña.

Te admiro por eso, porque sé de tu fuego que te quema y de tantas lágrimas que lo intentan apagar. Has sido valiente, al permanecer mimetizada guardando tus poderes y ocultándote de todos los que quieren destruirte. Te has adaptado mujer sabia, para impregnarte del dolor del mundo al que llegaste y poderlo comprender.

Sé que te has disfrazado, mujer puta, mujer bruja, porque aún no era la hora.

Has estado sola. Ya no lo estás-

El momento ha llegado de que salgas de tu guarida.

Semilla...

Un bebé se gesta y es una semilla. 
Una semilla que ya es. 
Poco a poco va desplegando su naturaleza. Tal y como lo hace una planta. 
Es lo que es. No puede ser lo que no es. 
Tan solo necesita un ambiente que supla las necesidades, de esa, su naturaleza. 
Si como adultos comprendemos esto, podemos entonces contemplar a los niños y pacientemente permitirles ser eso que son.
No es igual una rosa, que un roble, una flor de loto, un cactus, una palmera, un manzano...
Cada una tiene sus necesidades tan particulares, crecen en ambientes diferentes, tienen ciclos propios.
No necesitan la misma cantidad de agua, ni de sombra, crecen en diferentes climas, necesitan más o menos cuidado, son más o menos resistentes.
Y no pretendemos que una rosa nos de manzanas, ni plantar un roble en una matera.

Si pudieramos tan solo contemplar a los niños, atendiendo sus particularidades. Procurando el ambiente que cada uno necesita, sin esperar algo diferente.
Asombrándonos por eso que va desplegándose, liberándolos de las expectativas de ser lo que no son.

Tantas veces nos relacionamos con los niños desde el desconocimiento de su naturaleza.
Como si renegaramos de que una planta pide más agua que la otra. O que una es más alta, o da mas sombra. O como si nos quejaramos de que no nos da los frutos que queremos, o que sus flores son del color equivocado.

Quizá la analogía está trillada. Pero si tan solo pudieramos ser más jardineros a la hora de criar y educar a los niños, muchos de las dificultades se evaporarían por el solo aceptar la semilla que cada niño es.

Cuando estés frente a un niño o niña. frente a tu hijo o hija, pregúntate... ¿Cuál es su naturaleza? ¿De qué es su semilla?

miércoles, 24 de agosto de 2016

Creer es de valientes

Por Ana María Constaín



Inmersos en nuestro sistema de creencias, vivimos reaccionando a una lógica aprendida.

Cuántos no se puede.
Es imposible,
Eso es así
Es muy difícil
Hay que ser realistas,

tiñen nuestros días, alejándonos de la vida que queremos.

Vamos cumpliendo guiones ajenos, asumiendo verdades prestadas, respondiendo a patrones de los que pareciéramos no tener ningún escape.

Así es la vida, nos decimos.

En la lógica de causa - efecto, no hacemos más que confirmar que nuestras ideas acerca de la realidad son la verdad.
Una realidad lineal que responde a nuestro nivel de consciencia.

La magia pertenece a un mundo infantil que los adultos tenemos que superar y la posibilidad de crear otras realidades está en el territorio de los ilusos, incapaces de madurar asumiendo la responsabilidad de la adultez.

Creer es de valientes

Atreverse a cuestionar los paradigmas conocidos y las verdades aprendidas
Desafiar las teorías escritas en piedra,
Ignorar las estadísticas
Dudar de los sentidos
Atravesar las barreras de lo físico
Renunciar a ser víctimas de una realidad que se nos impone sin ninguna opción.

Es de valientes comprender que todo es imposible hasta que no lo es.
Adentrarse al mundo interior en el encuentro con nuestra propia voz
Habitar el espacio en el que pensamientos, emociones y sensaciones simplemente pasan dejando sus mensajes para guiarnos a nuestra esencia.
Atravesar todas las capas de programas ajenos, para acceder al punto 0. Nuestro centro. La nada y el todo.

Ese lugar sin tiempo ni forma en el que todo, absolutamente todo es posible.

Creer es de valientes,

Creer en el Amor como energía creadora, sanadora,
Trascendiendo el amor romántico, el amor distorsionado, condicionado, dependiente.
Para ser el Amor que es fuente y origen. Expansivo.
Que no tiene objeto, sino que es, y en cuya resonancia todos nos encontramos.

Es de valientes, trascender del pensamiento mágico a la certeza de la magia.
Sabernos creadores,
Recordar que la vida no es más que la proyección de nuestro mundo interno.
Lo que creemos creamos. Lo que experimentamos no es más que un reflejo de lo que necesitamos ver.

Si, Creer es de valientes

Ver en la humanidad la divinidad, a pesar de tener tantas pruebas que lo contradigan.
Elegir vibrar más alto, cuando nos sentimos atrapados en el miedo, la duda, la ira,
Tener la certeza de la luz, en la más profunda oscuridad.
Navegar guiados por una intuición escondida y olvidada, reemplazada por la era de la razón.

Es de valientes,

Porque creer, va en contra de lo que parece evidente, de la lógica que nos gobierna, de las verdades que nos enseñan.
Hace falta bordear la locura, exponerse al juicio, apaciguar las voces internas, perseverar, insistir
Tener la disciplina de volver una y otra vez a nuestro centro, cuando las corrientes nos llevan por tantos lugares
Encontrar la confianza oculta en la confusión

Creer es de valientes, y la recompensa para aquellos que se atreven,
Es experimentar la vida como un milagro permanente